RESFO (Tabaco, ansiedad, estrés)

 

Qué es la estimulación fotónica (RESFO)

RESFO es un método de terapia rápido eficaz e indoloro por estimulación fotonica celular. Es el desequilibrio celular el responsable de provocar síntomas y desordenes en los seres humanos, desembocando en muchos casos en múltiples adicciones.

La buena salud es un estado de falta de síntomas en relación con cualquier acción. La RESFO le permite devolver al ser humano la posibilidad de desarrollar y utilizar sus propios recursos para vivir su existencia libremente sin elemento de sustitución o evasión.

Las células que componen nuestro organismo como unidades vivas que son, se desequilibran por motivos ajenos a uno mismo provocando alteraciones a varios niveles. Como respuesta a estas alteraciones empezamos a buscar elementos para estimular nuestro malestar físico, psiquico o relacional y recurrimos a sustancias que nos generan adicción como el tabaco, alcohol, alimentos… lo que solo incrementa el circuito del estrés , ansiedad , insomnio entre otros.

La RESFO restablece el funcionamiento estimulando a nivel celular la parte bloqueada de las células trabajando a nivel físico, psíquico y relacional del ser humano devolviéndole la respuesta natural y espontanea para funcionar libremente.



En qué consiste una sesión de Estimulación Fotónica (RESFO):

Las sesiones de Estimulación Fotónica no presentan ninguna contraindicación y son aptas para todos, independientemente de los síntomas y de la edad. La duración de la sesión es de aproximadamente 20 minutos, durante los cuales sólo es necesario tumbarse sobre una camilla, cerrar los ojos y permanecer en silencio. Entonces, el terapeuta toma el pulso con una mano y, con la otra, procede a deslizar por encima de la zona de la frente, sin entrar en contacto con la piel, unas finas piezas circulares, que contienen unos componentes especialmente ideados para reequilibrar y estimular las células bloqueadas e inactivas en nosotros.

La Estimulación Fotónica (RESFO) para el tabaquismo:

dejar-de-fumarLa RESFO nos quita la necesidad de fumar y nos deja con nuestra voluntad para evitar volver a hacerlo.

Así pues, tras la sesión de ESFO será necesario no ponerse en contacto con el producto adictivo, ya que podría provocar nuevos bloqueos. Si se percibe una sensación de carencia, bastara con poner un poco de agua en la boca y mantenerla hasta que, en cuestión de segundos o breves minutos, desaparezca la necesidad.

De 7.000 fumadores tratados con la ESFO, el 80% ha dejado de fumar en una sola sesión. Si, durante la primera semana sin fumar aparecen síntomas difíciles de sobrellevar, es debido en muchas ocasiones a la evidencia de que hay mas situaciones en la persona que precisan ser equilibradas, siendo la adicción al tabaco solo una de ellas. En estos casos el terapeuta valorará la necesidad de llevar a cabo una segunda sesión aunque, en la mayoría de casos no es necesario.

Una sola sesión de RESFO es necesaria para activar de nuevo las memorias de las células y devolverles su equilibrio. De este modo, dejamos de necesitar elementos externos, para suplir el desequilibrio de nuestras células y podemos olvidar, definitivamente, la adicción al tabaco